MÉTODO DE TRABAJO

EJERCICIO VOCACIONAL.-

Ejercemos esta profesión porque nos gusta y porque sentimos que ayudamos a personas que necesitan defender sus derechos. Repudiamos el ejercicio mercantilista de la abogacía, orientado a ganar lo máximo posible con el menor esfuerzo.

Frente a los despachos sin alma, reivindicamos la figura del abogado accesible, de confianza, que sabe escuchar e intenta ayudar honestamente a su cliente.

COMUNICACIÓN, CONFIANZA Y SERIEDAD.-

Hemos optado por una forma “artesanal” de ejercicio de la abogacía por lo que nos situamos en el extremo opuesto de los grandes despachos que son “factorías de pleitos”, en los que el cliente a veces ni siquiera conoce a su abogado o debe conformarse con una única entrevista previa al juicio.

Priorizamos el contacto directo con el cliente y la comunicación bidireccional.

Realizamos un estudio profundo y riguroso del caso, evitando  enfoques superficiales o poco realistas.

Analizamos la jurisprudencia relacionada con el asunto y ofrecemos al cliente una estimación de sus posibilidades de éxito, expresando los puntos fuertes y las debilidades del asunto.

Aunque el despacho tiene su sede en Valladolid, podemos actuar en todo el territorio nacional y disponemos de una amplia red de colaboradores.