CONSIDERACIONES DE URGENCIA SOBRE EL REAL DECRETO LEY 1/2017

Decepcionante regulación de la reclamación extrajudicial por las cláusulas suelo.

Justo cuando se cumple un mes desde la Sentencia de 21/12/16 del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que reconoce el derecho de los afectados por las cláusulas suelo a que les devuelvan todo lo pagado indebidamente,  el Gobierno publica el Real Decreto Ley 1/2017 que, en teoría, pretende facilitar la recuperación de estos importes por los afectados.

Sin embargo, tengo serias dudas de que el mecanismo establecido sea realmente eficaz para ello y creo que, más bien, solo servirá para retrasar el acceso de muchos afectados a los juzgados.

Y digo esto por las siguientes razones:

  1. Porque los bancos tienen un plazo de un mes para crear este mecanismo y tres meses más para dar respuesta a las reclamaciones, pudiendo perfectamente dar una respuesta negativa.
  2. Porque no tienen obligación de informar directamente a los afectados sobre la existencia de cláusula suelo en sus contratos, sino que les basta con informar de forma general que existe en la entidad un procedimiento especial de reclamación.
  3. Porque dicha norma no reconoce un derecho general a la anulación de las cláusulas suelo ni a la devolución de cantidades, pues solamente se refiere a “determinadas” cláusulas suelo, con lo que está claro que no son todas y que se admite la existencia de cláusulas suelo legales y de otras ilegales.
  4. Porque los bancos pueden rechazar estas reclamaciones si consideran que su cláusula es transparente y que el prestatario fue suficientemente informado; y porque, desde luego, van a rechazar las reclamaciones en todos aquellos casos (y son muchos) en que alcanzaron acuerdos con el cliente para reducir el suelo o dejar de aplicarlo.
  5. Porque tampoco se obliga a los bancos a devolver todo lo que cobraron indebidamente, sino que simplemente les obliga a negociar con el cliente para alcanzar acuerdos compensatorios, que pueden ir desde proponer quitas a ofrecerles otro tipo de compensaciones, como amortizaciones anticipadas del crédito, rebajas temporales de interés, aportación del importe a planes de pensiones o fondos de inversión, en fin toda clase de argucias que se les ocurra para retener dinero y cliente. Y aquí, Hacienda se pone del lado de la banca al excluir de tributación solamente los casos en los que el cliente acepta que se aplique la devolución a reducir el capital del crédito.

En conclusión, para este viaje no hacían falta alforjas, pues todos los afectados, antes de ir al juzgado, ya hacían antes una reclamación extrajudicial a su banco que unas veces era ignorada o rechazada por éste y otras concluía con un acuerdo con el afectado.

Me gustaría equivocarme, pero creo que muchos de los afectados se llevarán un chasco tras su reclamación, cuando comprueben que el banco no les contesta o rechaza su reclamación y, en definitiva, tengan que terminar –como casi siempre- en el juzgado.

Para estos casos, no duden en acudir a nuestro Despacho pues podremos ayudarles a conseguir lo que el banco les niega.