CLÁUSULAS SUELO Y LA FORMACIÓN DEL CONSUMIDOR

Conseguimos anular las cláusulas suelo de dos abogados.

En los últimos días hemos conseguido dos sentencias (Juzgados 1 y 14 de Valladolid) que anulan la cláusula suelo de clientes que tenían formación y experiencia jurídica.

En ambos casos se trataba de licenciados en Derecho, que además habían ejercido la profesión de abogado durante varios años, y uno de ellos –además- desempeñaba el puesto de Secretario-Interventor en un Ayuntamiento.

Como siempre en estos casos, el Banco demandado oponía, entre otros argumentos, que la formación jurídica y experiencia de estos clientes hacía impensable que desconocieran la inclusión de la cláusula y su funcionamiento.

Con este enfoque el Banco pretendía llevar el problema al terreno de los vicios del consentimiento, en la idea de que el consentimiento prestado por el cliente era válido pues éste –por su formación y experiencia- debía conocer la existencia de la cláusula suelo y sus consecuencias.

Sin embargo, este planteamiento es incorrecto porque la protección que nuestro Derecho dispensa a los consumidores no depende del nivel de formación que tengan, sino del hecho de que estas cláusulas, que son ventajosas para el banco y lesivas para el cliente, son condiciones generales de la contratación y, por lo tanto, se imponen por el banco y no se someten a negociación. La imposición de tales cláusulas afecta exactamente igual al consumidor sin estudios que al consumidor con varios títulos universitarios.

Las cláusulas han sido anuladas porque –como señala el art. 10 bis de la LGDCU- producen, en perjuicio del consumidor, un desequilibrio importante en los derechos y obligaciones de las partes, al que no puede sustraerse el cliente.

Todavía hay consumidores que, debido precisamente al hecho de poseer un alto nivel de formación, no se han decidido a reclamar la nulidad de su cláusula suelo por creer que –de alguna forma- van a “sacarles los colores” en el procedimiento; sin embargo, no debería ser así, al menos en aquellos Juzgados que entienden como funciona la protección de los consumidores.

Si está Vd. entre ellos, consúltenos su caso porque podemos ayudarle.